EL AMOR ES COMO UNA HOJA DE PAPEL
- Feb 10
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Dentro de mi sistema de analogías se encuentran varias que me ayudan a entender los fenómenos de la vida. Mi mamá solía decirme que ante las dificultades debía ser fría como el viento y peligrosa como el mar, por otro lado y algo más gracioso mi papá decía que cuando una persona no tiene habilidad para manejar un instrumento es como darle un biscocho a un burro pues come sabroso y no sabe que es y una analogía más famosa es la que Forest Gump menciona en su película, la vida es como una caja de bombones, nunca sabes de qué sabor te va a tocar.
Ahora yo, en mi propia experiencia me he planteado una analogía que se me hace muy real. Para mí las relaciones amorosas son como una hojita blanca de papel. Cuando empezamos a querer a alguien lo hacemos desde la admiración, el respeto, la atracción e incluso el deseo. Y así empezamos un camino juntos, con esa hojita de papel sin una sola mancha o arruga, dispuestos a escribir sobre ella ya sea una historia de amor, o simplemente un garabato.
Cada discusión sin resolver, cada pelea y cada ofensa, cada mentira y deslealtad van arrugando a esa hojita y así poco a poco lo que un día fue un papel firme, ahora se convierte en un material con pendientes, agujeros, subidas y bajadas. Pero hay algo mucho peor que lo mencionado anteriormente, algo que no solo arruga la hoja de papel sino que la mancha, la ennegrece y la destruye poco a poco. Para mí una de las peores acciones que puede existir en una pareja es terminar constantemente la relación.
Las idas y vueltas en una relación hacen que cada nuevo regreso sea más frío, más efímero y trae consigo resentimientos, sobre todo a la persona que fue dejada. Cuando la persona que se va, regresa nuevamente, trae consigo un mar de dudas e inseguridades: "se irá otra vez" te preguntas, o "que estoy haciendo mal para que se vaya". Y esa hojita de papel que un día estuvo íntegra se vuelve oscura.
En mi caso, mi amor por el hombre que tenía a mi lado sigue intacto, le amo, claro que le amo y lo sé porque deseo su bienestar y su felicidad, tal vez hice daño, estoy segura de ello pero la mayor parte del tiempo busqué cuidarle. Pero en una relación de pareja el amor no es suficiente y a punta de golpes la vida me ha enseñado esa lección. Para que una relación florezca, para que el amor prospere se requiere confianza, respeto, compromiso, comunicación y sobre todo intimidad emocional. Si no hay, si no existen todos estos aspectos, el amor por si solo no puede unir a dos personas.
He de decir que con cada ruptura, una parte de mi confianza en él se perdió, ya no creía en sus palabras y me dolía su desprecio. Siento que no pedía lo máximo y lo mejor, pedía lo mínimo, un abrazo, una caricia, una llamada para poder entender que pasaba por su mente, pero pienso que esas cosas no quiso dármelas. No hay "buenos" o "malos" en esta historia, solamente hay dos personas incompatibles emocionalmente que se lastiman juntas. Y mi amor por él es grande, muy grande y si libertad es lo que quiere, libertad le daré. Y yo, por mi parte seré libre también, libre de suplicar amor, libre de llorar, libre de pensar "cuando me va a dejar".
El duelo por un desamor es parte de la vida, es tan parte de la vida misma como respirar. Y en esta cuarta vida que llevo y que hoy se termina quiero agradecer por el amor que llegó a mi vida, agradezco haberle conocido, agradezco lo que me aportó, agradezco lo que me enseñó y le dejo ir con todo el amor que aún siento por él, le deseo felicidad y que sus proyectos se cumplan. Ahora me toca transitar esta incomodidad emocional pero estoy segura, cien por ciento, que es mejor soportar el dolor de su ausencia que aceptar el dolor por su falta de amor.
Le dedico esta canción que trae su recuerdo a mi mente: https://www.youtube.com/watch?v=DULUBYfjpEg&list=RDDULUBYfjpEg&index=1


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