CUANDO NO TE QUIEREN
- Feb 10
- 3 min read
Andrea es una seguidora de este blog, ella a menudo me comenta las historias de su vida y me parecen muy interesantes. Hoy por ejemplo hablaba conmigo de cuando el amor de tu vida no te quiere. Decía ella: Los hombres se miran a través de nuestros ojos y se ven grandiosos, pero nosotras las mujeres nos miramos a través de los suyos, y creemos que no somos dignas de amor.
La historia de Andrea es una historia de esas que motivan a más de una mujer, ella mantuvo una relación de 14 años con su novio de la juventud y se casó finalmente con él. Andrea era la prueba de que una mujer es capaz de aguantar todo por un amor ciego hacia un hombre. Pero la vida siendo vida, puso en su camino a otro hombre y esos 14 años se esfumaron en un mes, una vez firmaron el divorcio. Hoy Andrea vive con su nuevo esposo, aquel hombre que un día simplemente apareció y aunque aún recuerda a su ex con cariño, sabe que la decisión que tomó fue la mejor.
Le pregunté a Andrea si puedo compartir en este blog sus palabras, me dijo que sí y me compartió unas notas sobre algo que había escrito el día de su separación. Para mí, Andrea es una ejemplo pues yo también resulto ser aprehensiva en ocasiones con amores que me hacen daño, pero sé que se puede salir de ahí.
Andrea:
Recuerdo una noche que perdí la capacidad de respirar con pausa, fue una situación agobiante si te preguntas. La causa? si, un amor no correspondido. La noche después de terminar una relación es una noche oscura, triste y sin mucha esperanza por delante, pero si alguna vez te han roto el corazón, este dolor es un dolor ya conocido. Sabes que va a doler incluso lloras de tristeza, pero ya conoces los pasos. Primero viene la negación, luego la ira, la negociación, la tristeza y finalmente la aceptación. En ese orden no vienen siempre y algunas de las etapas se vuelven a repetir. Pero todo en la vida pasa, todo al final de cuentas se acomoda. Llorarás lo que tengas que llorar y durará el tiempo que necesites. Gabriel García Márquez decía "He visto, con algo de paciencia, a lo inolvidable volverse olvido y a lo imprescindible sobrar".
Este dolor es un dolor que ya conoces, que ya viviste y antes te dolió más, porque amabas profundamente a alguien y ese alguien se fue de tu lado. Ahora, un nuevo hombre se va, pero sabes que él no te quiere, él dice que sí, pero sus acciones demuestran lo contrario. Y no solamente NO TE QUIERE, parece incluso que TE ODIA. Tus palabras, tus acciones y tu forma de ser le molestan y siempre quiere huir de ti, no importa cuántas veces te haya prometido que no se va, él siempre se va a ir, porque tú no le interesas.
Me pediste silencio y apagué mi voz para no molestarte,
me pediste prudencia y me mostré con moderación.
Me pediste ser invisible y desaparecí ante el mundo,
me pediste fidelidad y mis ojos solo te miraron a ti.
Me pediste que me aleje y mudé mi alma al océano,
me pediste tiempo y te regalé la edad del universo.
Pediste que te comprendiera y escribí un libro sobre ti,
pediste que no levantara la voz y me tragué mis palabras.
Pediste placer y te obsequié mi cuerpo,
pediste soledad y te regalé el mundo para que habitaras solo en él.
Cuando no te quieren jamás serás suficiente,
cuando no te quieren tu presencia se vuelve agobiante,
cuando no te quieren tus pedidos se oyen como dictaduras y,
cuando no te quieren, no hay más remedio que irse.
Si yo te quise fue porque miré un alma que no existe,
si yo te quise fue porque me reflejé en ti, pero tu no eres amor.
Si yo te quise fue por mi paciencia y mi entrega,
mas tú, tu quieres otro tipo de amor.
Hoy eres libre de mí, pero lo más importante,
me libero de ti, de tus dudas y tu falta de sensibilidad.


Comments