LAS PROMESAS QUE NO CUMPLIÓ TU EX PAREJA
- Feb 10
- 2 min read
En esta noche que escribo estas líneas, tengo a mi lado la cajita de recuerdos que conservo del hombre que se fue. Dentro de ella están cuatro libros, el diario que escribía durante el tiempo que estuve a su lado, tengo un regalo que me dio en nuestro aniversario, están las facturas de compra que llevan su nombre, unos superhéroes que olvidó, tengo además un par de medias suyas que no se llevó y sobre todo tengo en una cajita especial, el anillo de compromiso que nunca me dio.
Cuatro meses después de que él se fue, debido a mi angustia y mis deseos de recuperarle, me compré a mi misma ese anillo de compromiso, con el objeto de "manifestar" que él volviera y me lo diera. Evidentemente nunca pasó y en enero del 2024, tomé el anillo, lo puse en la cajita y olvidé la promesa que me hizo. Dejé de imaginar que este anhelo mío se cumpliría y guardé el anillo junto con un mensaje que dice: "Aquí muere mi esperanza de tener una vida a tu lado. Te dejo de amar, te dejo ir de mi corazón. Fuiste una parte de mí y te amé profundamente. Hoy soy libre y abro mis alas".
Algunas personas dirán que soy una "sufridora" como ya me lo han dicho, pero éste es mi dolor. Ya no duele tanto la persona que se fue, duelen mis sueños rotos, mi anhelo de tener una familia a su lado, mi deseo de despertar cada mañana junto a quien yo amé profundamente. Él me prometió, cuando volvió en marzo del 2023 que en un año nos íbamos a casar, evidentemente no pasó y esa fue la promesa que nunca cumplió. Cuatro meses desde que pronunció esas palabras se fue para siempre de mi vida. Y eso me destrozó el corazón en mil pedazos.
Hoy en día, si le doy las gracias por haberse ido, porque fue tan desgastante para mí por casi cuatro años intentar que él me amará como yo lo amaba, traté por todos los medios que se quedara y nunca se quedó. Y hoy, aunque extraño esa cercanía ya soy más fuerte, sonrío más, trabajo en mí y en mi felicidad. No ha sido un camino fácil para nada, ha estado lleno de mucha angustia, de llanto, de desesperanza, y a la vez, ha sido un gran camino de aprendizaje, de ser cada vez mejor.
Confío en que este dolor va a pasar y me repito tres veces, cada vez que puedo, la frase tan pequeña y tan poderosa, ya no importa, ya no importa, ya no importa. No importan todas las promesas, no importan todos los sueños rotos, no importa que no me haya querido, yo tengo suficiente amor para mí. Y ahora, una vez más le dejo ir, bendigo su camino y le deseo lo mejor. Yo trataré de ser amor y luz, y aunque se me rompió el corazón, nunca dejaré de ser amor y luz.


Comments