LAS TRIBUS DE MUJERES EN LA HISTORIA
- Feb 10
- 3 min read
Es interesante, hace unos días estaba yo en un salón de belleza y entraron en él la abuela, la madre, la hija y la bebé. Yo pensé: cuatro generaciones de mujeres, que interesante. Se podía ver como la madre era quien se encargaba del cuidado de todas, cuidaba a la abuela pues ya tenía una edad avanzada, procuraba a su hija, le aconsejaba y a la vez, veía por su nieta, que no hiciera travesuras, que no se cayera.
Esto me hizo reflexionar sobre el papel de las mujeres en la sociedad. Las mujeres sin lugar a dudas jugamos un papel fundamental en el mundo, los hombres también, pero esta lectura hace referencia a las mujeres. Yo siempre he dicho que somos nosotras quienes le enseñamos a la humanidad a hablar. Somos nosotras quienes enseñamos el mundo interior a nuestros hijos, somos nosotras quienes les guiamos desde su infancia.
Y estos roles tan importantes, muchas veces son contraproducentes, pues si un muchacho se descarrila sería responsabilidad de la madre. A nosotras nos asignan el papel de cuidadoras, cuidadoras de los padres cuando envejecen, de los nietos cuando son niños, de las personas enfermas de nuestra familia, en fin, ustedes saben a qué me refiero.
El tema de hoy habla sobre "Las tribus de mujeres". Seguramente has oído este término, yo lo he oído y he buscado información, sin embargo no he encontrado mucho para apoyarme en ella. De acuerdo al diccionario la palabra "tribu" se refiere a cada uno de los grupos de origen familiar que existían en algunos pueblos antiguos. En este sentido, pertenecer a un tribu significaba pertenecer a una familia, y la expresión familia se utiliza para nombrar a un grupo de personas que tienen parentesco o comparten afinidad entre sí. Durante la historia de la humanidad hemos visto como las mujeres, desde las más grandes, van aportando sabiduría a las más jóvenes, y no solo ello, brindan ayuda, están presentes en los momentos del parto, durante la crianza de los pequeños, aconsejando sobre cómo llevar adelante un matrimonio y un sin número de situaciones en las que están presentes en la cotidianidad.
Estas tribus siguen existiendo en la actualidad, como en el ejemplo del que hablé al inicio de este post. Debe ser un alivio pertenecer a este grupo de personas que se cuidan las unas a las otras y cuando no tienes una tribu que te apoye, en realidad la vida es más complicada.
En mi caso, perdí a mi madre, no he contado nunca con mi abuela, y mis hermanas y yo nos distanciamos a partir de la muerte de mamá. Ahora crío a mi hija sola, y muchas veces es difícil y siento angustia al no tener a quién pedirle un consejo. He encontrado algo de ayuda en mujeres cercanas a mí, compañeras de mi trabajo quienes de manera desinteresada me brindan un consejo. No lo niego, me gustaría mucho pertenecer a una de estas familias de mujeres y sentir que soy parte de algo más.
He concluido que en este momento no pertenezco a ninguna tribu, pero que yo misma estoy formando mi propia tribu, ahora somos dos personas, mi hija y yo, tal vez en algunos años seamos más mujeres y nos apoyaremos como una verdadera familia.
Si tu actualmente perteneces a una tribu de bellas mujeres, de mujeres fuertes y sabias, da las gracias, aporta con tu granito de arena a ellas, y si alguna mujer fuera de tus lazos sanguíneos desea entrar, ábrele las puertas, no sabes cuánto bien le puedes estar haciendo.


Comments