UN AMOR QUE NO ES AMOR
- Feb 10
- 1 min read
Estaba yo, muy tranquila en mi habitación, pensando en los difíciles momentos que he venido atravesando. Había pasado por una ruptura amorosa hace 8 meses y ya me estaba sintiendo mejor.
Resulta que entre reuniones de trabajo conocí a un guapo y joven ingeniero. Me pareció atractivo, su conversación me pareció atractiva, y bueno. Lo vi, y nada más allá de ello.
Una semana después nos volvimos a ver. Yo sentí que en sus mensajes habían cuestiones ocultas, como si tuviera otro tipo de intenciones distintas a las laborales. Y nos volvimos a ver, ahora no era nada laboral.
En medio de 3 días de hablar, nos besamos, o yo lo besé y hubo química. Me gustó, me gusta físicamente no lo niego. Pero ahora viene el pero, te cuento el graaaaan pero.
Es una persona que trabaja mucho, y eso esta bien, es socialmente aceptable que trabaje. Pero emocionalmente no está bien. Y al principio me escribía seguido, me llamaba y yo me sentía alagada. Pero ahora ya no. Y aunque me gusta, he pensado que es mejor dejar las cosas ahí. Yo si quiero compartir con alguien que me dé su tiempo. Yo también trabajo y soy mamá, pero siempre tengo el tiempo para dedicar, la independencia, la libertad. Pero tal parece que esa persona no.
No tengo ánimos de empezar una relación a distancia, si, porque no te he contado que vivimos a 6 horas de distancia.
Me gustaba si, me parece guapo y atractivo, y me acostumbré a sus mensajes y llamadas. Pero no quiero vivir de migajas otra vez. Debo dejar de elegir a quien no está disponible.


Comments